Iba a escribir hoy acerca del no-no de Jon Lester, el primero de la temporada y un gran premio a este hombre que tuvo que sufrir no hace tanto la recuperación de un cáncer diagnosticado a los 22 años. Venció al cáncer, volvió al béisbol y ahora hace historia con esta blanqueada de ayer a Kansas. Pero antes de que surgiera esta noticia ya tenía preparado un artículo de menos actualidad pero de gran interés sobre nuestro gran Ted Williams. Creo que les ínteresará el tema aquí tratado, aunque no podía dejar de mencionar a nuestro gran Lester antes de entrar en materia con la historia de nuestro héroe "latino" de los Medias Rojas que quería compartir con ustedes.
Ted Williams es sin duda uno de los mejores jugadores de béisbol de la historia y su carrera estuvo unida a los Medias Rojas de Boston ya que fue el único equipo en el que jugó durante sus 19 temporadas de Grandes Ligas. Hasta hoy nadie ha conseguido superar los .400 de porcentaje de bateo en una temporada desde que lo hiciera Williams con .406 en 1941. Nunca ganó un título de Series Mundiales debido a que en todos esos años el conjunto de Boston no había roto aún su maldición y sólo participó en 1946 en una postemporada. Además se perdió varias temporadas por servir con las Fuerzas Armadas de su país en la Segunda Guerra Mundial y posteriormente en la Guerra de Corea. Su historia de éxitos deportivos es enorme y nadie duda que se le debe considerar como el mejor jugador de la historia de los Medias Rojas. Pero además no todo el mundo sabe que es también el mejor jugador de origen latino de este equipo.
Esto es debido a su origen mexicano, aunque muchas veces se ha eclipsado este dato quizás porque los rasgos y el nombre de Ted Williams no hacían suponer dicho origen o también porque en los años en que le tocó jugar todavía muchos medios de prensa y el mundo del béisbol veían con mejores ojos que sus héroes fueran blancos y anglosajones en vez de negros o latinos. En cualquier caso, Ted Williams era hijo de Micaela Venzor, nacida en El Paso, hija de la mexicana Natalia Hernández y del mexicano Pablo Venzor, a su vez descendiente de españoles emigrados a México (en algunos lugares se menciona que eran vascos, pero en realidad procedían de Navarra). Sus raíces latinas perviven en México a través por ejemplo de Jesús Manuel Ruiz Venzor, miembro del Salón de la Fama del béisbol mexicano como comentarista, que falleció en el 2006 y era sobrino de Ted. Le sobrevive su hija Patricia Ruiz quien tiene una importante carrera política en este país como diputada.
La polémica casi siempre rodea a los genios y a Ted Williams también le ha perseguido. En vida se le ha achacado siempre que tenía mal genio, aunque eso no es en todo cierto ya que siempre fue un hombre sencillo, pero que como a todo el mundo le incomodaba cuando se metían demasiado en su vida privada. Es lo que tiene ser el mejor hitter de todos los tiempos. Incluso después de su muerte le sigue la polémica ante la decisión de congelar su cuerpo a través de la criogénesis, una decisión que creó disputas entre los miembros de su familia. Y sobre su origen latino no faltan tampoco las distintas visiones. Pero queda clara su referencia como latino cuando fue el primer jugador en ser ingresado en el Salón de la Fama del Béisbol Latino que se creó en California en 1999.
Ted Williams era un hombre reservado que nunca habló de su origen latino, ya hemos comentado además que hubo intereses en torno a su figura en ocultar dichas raíces. Pero hay razones para pensar que Ted tenía una lucha interna en torno a este tema, ya que quería evitar la marginación que vio sobre los latinos en los años en los que comienza su andadura en este deporte pero al mismo tiempo sabía que era heredero de esta sangre latina que corría por sus venas, le gustara o no. Nunca se le veía hablar español en público pero lo conocía y Nomar Garciaparra dijo en cierta ocasión que Ted Williams le confesó que le tenía un especial afecto con estas palabras "porque eres mexicano como yo".
En su autobiografía de 1969 tan sólo menciona brevemente su origen mexicano y dice que si hubiera llevado el apellido de su madre había sufrido los prejuicios que había en California en esos años hacia los mexicanos. Ted Williams dice también que no veía mucho a su madre que era una gran activista del Ejército de Salvación y se pasaba el día en las calles de un lado a otro con esta actividad de caridad. Aunque sí sabemos que fue ella la que se negó a que Ted Williams fuera adquirido por los Yankees, ya que pensaba que aun era muy joven para dedicarse al béisbol profesional. Esto impidió que Ted Williams se uniera al equipo del Bronx y fueran los Red Sox quienes finalmente se hicieron con sus servicios. Hay que agradecer esto a la madre de Ted, porque es duro imaginarse que nuestro héroe hubiera forjado su carrera como Yankee...
Bill Nowlin, autor de un libro sobre la vida de Ted Williams indagó aun más en sus orígenes latinos y en su obra nos habla de su infancia. Relata que visitaba con frecuencia a sus tíos en Santa Bárbara, Sara Díaz, Saúl Venzor y Ernesto Ponce. Parece que éstos últimos influyeron mucho en su interés por el deporte y en particular por la Pelota Vasca, deporte que practicaban todos sus tíos y que fue el primero que empezó a jugar Ted Williams. La Pelota no es excesivamente popular en los Estados Unidos, ni siquiera en los países latinos, excepto en aquellos lugares donde la emigración vasca ha sido influyente. Ted confesó que empezó a jugar al béisbol en la escuela como pitcher por su afición a la Pelota y siempre que podía iba a Florida a ver este deporte que tiene bastantes seguidores en este estado.
Su infancia la pasó entre latinos y esto debió ser significativo para Ted. Sus parientes usaban tanto el inglés como el español, aunque su abuela sólo hablaba en español; por ello resulta extraño pensar que Ted no conociera el idioma de sus ancestros, aunque sí es cierto que nunca le gustaba expresarse públicamente en él. Todo ello hace pensar en definitiva, que Ted debió estar sometido en su carrera deportiva a cierta presión en contra de todo lo que sea latino y, dados sus rasgos raciales y su nombre, le resultó más fácil y cómodo ignorar de cara al público sus verdaderas raíces. Realmente no podemos culparle de nada, ya que no creo que se avergonzara de sus raíces, simplemente como era su forma habitual de pensar siempre, creía que tampoco eso era asunto de los demás. Para Ted lo único que debía importarle al aficionado era como jugara el béisbol y no su vida privada. Y realmente tenía razón, pero los latinos debemos saber que hubo un jugador de origen mexicano y español que puede ser el más grande bateador de todos los tiempos.